ACTUALIZACIÓN 26/11/2008
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La televisión por abono (TV por cable + TV por satélite) resulta inusualmente instalada en el mercado argentino respecto de otros mercados: más del 70% de los hogares, probablemente casi 80%. Las generaciones de nuevos televidentes (adolescentes y jóvenes) no conciben que, alguna vez, sus padres y abuelos accedieran a 4 canales de aire por una antena convencional que, reforzada, permitía un 5to. canal. Por lo tanto, en términos publicitarios -que es la clave de financiación de la mayoría de los contenidos-, 'el mercado' es el de la TV por abono.
Una curiosidad: es de tal magnitud el peso de la TV por abono que resulta casi estúpido que una licencia de televisión por aire tenga un valor de varios millones de dólares. Es cierto que eso es lo convencional en otros países, pero la estructura del mercado argentino no es convencional. ¿Qué es lo que se paga si, en definitiva, hay que terminar en la grilla de un sistema de televisión por abono?
Ahora bien, las autoridades del Comité Federal de Radiodifusión llevan varios años debatiendo cuál será la norma de la nueva Televisión de Alta Definición o TV digital, que se aplicará a los canales 'de aire', y mientras la indefinición prevalecía, las empresas dominantes (CableVisión y DirecTV) ya comenzaron con la difusión de un paquete restringido de señales que es el puntapié para instalar sus propias normas de TV digital.
Así, hoy existe TV digital en el mercado argentino sin necesidad que el Comfer haya informado cuál es la norma elegida por el Gobierno argentino. En todo caso, el éxito indudable de Grupo Clarín y de DirecTV ha sido conseguir dilatar la definición gubernamental de la norma que, tal como puede observarse, solamente afectará a los equipos de telefonía móvil, pero los televisores hogareños ya han comenzado la reconversión.
En el gobierno de Carlos Menem hubo un funcionario a quien apodaban 'Noni noni' porque afirmaban que él dormía mientras sucedían los acontecimientos. Al parecer, Gabriel Mariotto, titular del Comfer, es el 'Noni noni' en días de Néstor Kirchner.
El pasado
En verdad, en el mercado argentino hay problemas desde 1998 cuando la Secretaría de Comunicaciones -German Kammerath- autorizó a DirecTV a transmitir en la norma analógica NTSC cuando la única habilitada para el mercado argentino era la PAL-N.
En esos días, el socio operador local de DirecTV era Grupo Clarín, quien más tarde cedería sus intereses en ese sistema para circunscribirse a la TV por cable. Y Kammerath era un funcionario con una gran debilidad por las necesidades de Grupo Clarín (al punto de cederle a una UTE de esa empresa la concesión de las 2 regiones de telefonía móvil para el interior del país, la ex CTI hoy Claro, en poder de América Móviles, de Carlos Slim).
Por lo tanto, desde hace 10 años la discusión sobre la norma es relativa en la Argentina. Tiene algún sentido en el espectro radioeléctrico porque pueden ocurrir limitaciones. Pero teniendo un ancho de banda definido, la clave se encuentra en las conversiones digitales de la norma, que ocurre en la caja del decodificador, que es donde se concentra la verdadera guerra de tecnologías.
Los funcionarios afirman debatir entre
> la norma japonesa (ISDB-Integrated Services Digital Broadcasting), de la que Brasil hizo una adaptación local (ISDB-T);
> la norma estadounidense (ATSC, Advanced Televisión Systems Committee), y
> la norma europea (DVB, Digital Video Broadcasting), que es la que más países han incorporado, comenzando por la Unión Europea que ya son 27 países, y ese volumen abarata el precio final de los decodificadores.
En el interín, mientras prosigue el debate, DirecTV y CableVisión pusieron en oferta 2 canales de tecnología digital adaptada a sus propias necesidades pero basadas en ATSC. Por ahora es una programación minima (son servicios de alta definición de las señales Movie City y HBO), pero a 1.920 x 1.080 pixeles (la televisión convencional tiene 720 x 480 pixeles), sonido Dolby Digital 5.1 Surround, formato 16:9 (el de la TV convencional es 4:3, más cuadrada), y un decoder con posibilidad de grabación de 100 horas HDT (DVR). Todo con salida HDMI directo para Plasma o LCD.
(En la HDTV, la cantidad de líneas horizontales suele figurar acompañada de una letra p, de progresiva, o de una i, de entrelazada o interlaced. La diferencia está en que en una definición de 1.080p, por ejemplo, cada fotograma se forma con todas las líneas horizontales. En cambio, en una de 1.080i, en cada fotograma se ilumina la mitad de las líneas. Así, a igual número de líneas, las resoluciones p tienen más nitidez de imagen que las i. Las señales HD de HBO y Movie City tienen una resolución de 1.080i).
Además de pagar el abono que permite acceder al decodificador DVR, es necesario contar con televisor LCD o plasma (HD Ready/Full).
No es un producto masivo todavía pero permite comenzar a promover el cambio de los decodificadores, popularizar la tecnología, fidelizar al cliente.
DirecTV se propone que el 20% de la base de abonados tenga ese servicio en los próximos 3 años, en el marco de un aumento promedio anual del 16% en su clientela.
“La oferta de contenido en Alta Definición (HD) para Latinoamérica, es un segmento en pleno desarrollo”, declaró Jacopo Bracco, ejecutivo de DirecTV Panamericana. Básicamente el deporte, y la clave de esa estampida será el Mundial Sudáfrica 2010.
La realidad
Hay cuestiones que no pueden discutirse, acerca de cómo es la integración socioeconómica del mercado televisivo argentino.
Por ejemplo, el 30% ó 20% de los hogares que no acceden hoy día a la TV por abono no interesa a la industria publicitaria, y tampoco al negocio de la TV HDT porque, en teoría, no pueden adquirir el nuevo televisor plasma y el decodificador necesario, que dificilmente pueda subsidiar el Estado, en especial en el nuevo contexto fiscal global.
Y lo que defina el Comfer, se refiere a ese 30% ó 20% de hogares, que es el que utiliza el espectro radioeléctrico convencional.
En cuanto al universo alcanzado por la TV por abono (ya sea la TV por cable o el sistema satelital de DirecTV), quienes pueden pagar el acceso a la nueva tecnología, ya han optado sin importarle qué ocurrirá con el Comfer.
Es una demostración más de que el mercado se impone a los burócratas, en especial cuando ellos se dilatan en debates interminables.
¿Qué opciones tiene Mariotto hoy día? Ninguna. El tren ya pasó por el Comfer y el organismo no se subió.





